LA CELIAQUIA

QUE ES LA CELIAQUIA

La celiaquía, o enfermedad celíaca, es una intolerancia al gluten de los cereales que, sin tratamiento, causa malnutrición y varias enfermedades asociadas.

Los expertos advierten de que menos de la cuarta parte de las personas con celiaquía saben que padecen este trastorno digestivo, y no seguir una dieta libre de gluten puede dañar seriamente la salud de los afectados.

CAUSAS DE LA CELIAQUIA

La causa principal de la celiaquía es un trastorno inmunológico, que confiere al afectado una especial susceptibilidad a padecer la enfermedad al tomar gluten.

La causa fundamental de la enfermedad celiaca es un trastorno inmunológico. Se sabe que los defectos en algunos genes de la persona afectada le confieren una especial susceptibilidad a padecer la enfermedad cuando se expone su alimentación al gluten.

También es cierto que cuando se estudian los familiares de un niño con celiaquía y se determina que existe el defecto genético y no presentan síntomas, se demuestra que no sólo debe estar presente este defecto, sino que necesita algún otro factor que no queda bien aclarado. Para este aspecto se establecen otras hipótesis como factores ambientales (tipo de dieta rica en cereales, por ejemplo), y otros factores genéticos (dado que presentan frecuentemente otras enfermedades de origen inmunológico).

En los últimos años se determina que la transglutaminasa tisular, que es una proteína de nuestras células, estaría implicada en el metabolismo del gluten ingerido a través de los cereales, y cuando existe el trastorno genético de la celiaquía esta proteína es reconocida como externa o desconocida y activa un mecanismo inflamatorio que desencadena la atrofia de las vellosidades intestinales y, por tanto, de malabsorción intestinal.

También, y a tenor de la variabilidad de sus síntomas según los individuos que la presenten, se postulan distintos grados de afectación genética o inmunológica en cada persona afectada por celiaquía.

SINTOMAS Y DIAGNÓSTICO DE LA CELIAQUÍA

Conoce los principales síntomas de la celiaquía, que pueden variar de una persona a otra, y cuáles son las pruebas indicadas para su diagnóstico.

Los expertos advierten de que menos de la cuarta parte de las personas con celiaquía saben que padecen este trastorno digestivo, y no seguir una dieta libre de gluten puede dañar seriamente la salud de los afectados.


Los expertos advierten de que menos de la cuarta parte de las personas con celiaquía saben que padecen este trastorno digestivo, y no seguir una dieta libre de gluten puede dañar seriamente la salud de los afectados.
Escrito por Redacción de Webconsultas,
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

 

SINTOMAS Y DIAGNÓSTICO DE LA CELIAQUÍA

Los síntomas de la enfermedad celiaca son numerosos y variados, y pueden cambiar considerablemente de una persona a otra. Característicamente, la celiaquía  en los niños aparece poco después de haber iniciado la alimentación con cereales, presentando un síndrome de malabsorción, que se traduce en una diarrea crónica y persistente, un retraso en el crecimiento, abombamiento del vientre y edemas o inflamación de las piernas por déficit de proteínas que se pierden por la diarrea. 

Asimismo los niños con celiaquía se muestran irritables seguramente porque presentan dolor abdominal que no saber verbalizar, a veces aftas en la boca y en ocasiones inflamaciones de algunas articulaciones. Son niños que suelen presentar anemia si finalmente se les realiza un análisis. 

Los adultos, a su vez, suelen presentar fatiga, molestias abdominales (dolor, distensión, meteorismo) y anemia.

Las manifestaciones más características de la enfermedad celíaca son:

  • Diarrea..
  • Pérdida de peso.
  • Anemia.
  • Deposiciones frecuentes, blandas, grasientas, pálidas y pestilentes.
  • Dolor abdominal.
  • Hinchazón, gases, indigestión.
  • Cambio de carácter.
  • Dolores de huesos y articulaciones.
  • Calambres musculares.
  • Fatiga.
  • Depresión.
  • Vómitos y estreñimiento.
  • Menstruaciones irregulares.
  • Uñas frágiles, pérdida de cabello.
  • Dermatitis herpetiforme: es una afectación de la piel en forma de ampollas y ronchas, sobre todo en las zonas de los pliegues (codos, rodillas, cintura) que aparece en algunos pacientes con celiaquia y se considera en estrecha relación con ésta.

En algunos casos, en ausencia de síntomas, la celiaquía puede ser la causa de una elevación de las transaminasas sin motivo aparente, con estudios hepáticos normales, o de una osteoporosis presente en individuos jóvenes por déficit en la absorción de calcio.

TRATAMIENTO DE LA CELIAQUÍA

El tratamiento de la celiaquía se basa en una dieta libre de gluten, que permitirá recuperar las vellosidades intestinales y un buen estado nutricional.

El tratamiento de la celiaquía consiste en seguir una dieta estricta libre de gluten de por vida. Esto va a permitir una recuperación de las vellosidades intestinales, que volverán a tener un tamaño normal. Una vez que se ha eliminado el gluten de la dieta, puede apreciarse una mejoría de los síntomas en un par de semanas, y en unos meses el paciente consigue un buen estado nutricional, pero pueden pasar dos años hasta que las biopsias de duodeno sean completamente normales.  

La eliminación del gluten de la dieta no es sencillo, dado que muchos productos habituales de nuestro menú diario están en contacto de una u otra forma con algún tipo de cereal. Asimismo, este tipo de dieta supone un sobrecoste a las familias –por el precio en general mayor de los productos sin gluten– que puede hacer incumplir esta terapia. También es aconsejable al inicio del tratamiento suprimir la lactosa, pues es frecuente que acompañe a la enfermedad celiaca.

A todos aquellos pacientes con celiaquía se les suele añadir a su tratamiento suplementos vitamínicos y de hierro, por la deficiencia que suelen asociar. Del mismo modo, el calcio suplementario debe formar parte de dichos complementos.