¿CUÁLES SON LOS DESCUBRIMIENTOS MÁS NOTABLES?

Podría decirse que al descubrir que nuestro ser es compartido con dos campos, o sea, el material -lo que vemos- y el energético -lo que no vemos-, y al investigar más a fondo, he podido descubrir que la parte energética, cuando esta sana, es muy poderosa y además está dispuesta a reparar las células dañadas, pero hay un inconveniente, aunque es poderosa, la energía vital no toma la iniciativa para resolver nuestros problemas de salud corporal, y ahí empieza la dificultad.

La energía vital, o sea, el “campo invisible del cuerpo”, como he dicho, está dispuesta a que la parte “campo visible”, o sea, el conjunto de células corporales y visibles, estén sanas y se reestablezca su buen funcionamiento en caso de que se haya dañado por algún elemento que haya afectado a nuestro conjunto de órganos.

Como he dicho antes, no se repara nada si no se le incita a hacerlo, o sea, es como si tuviéramos en nuestro cuerpo un ejército de soldados dispuestos a luchar, pero como no se les ordena que lo hagan, no toman la iniciativa hasta que se les ordene específicamente, pero por si fuera poco, este ejército está incomunicado con nuestro puesto de mando (o sea, nuestro cerebro) y solo nos responde con un “sí” o un “no” y solo si le hacemos las preguntas pertinentes y exactas, y una vez que nos hayamos puesto de acuerdo y ambos estemos seguros de que nos hemos entendido, ahora sí se pondrá en marcha para realizar nuestras ordenes y empezar a ejecutarlas.

Aquí he de hacer un matiz, ¿a veces nos hemos dado cuenta de que nos apetece mucho comer algo o no nos apetece nada?, ¿nos ha venido alguna vez a la mente, el deseo de hacer algo en concreto y después enterarnos de que eso era justo lo que necesitábamos?, pues en cierta medida, lo que acabo de mencionar podría llegar a ser lo que nuestra energía vital usa para avisarnos de algo, pero como nadie nos ha hecho reparar en ese detalle, son muchas las veces que lo percibimos pero no hacemos caso, y por lo tanto, hemos de estar atentos a los inputs que nos manda nuestra energía, ya que pueden llegar a ser para nosotros un alivio o una reparación momentánea o un aviso de que necesitamos cambiar algún hábito oculto o que no hayamos percibido.

Pero hay más, hasta ahora se creía que solo se podían hacer programaciones para tratar la parte física, como si fuera un robot que recibe ordenes, pero estudios más reciente demuestran que va más allá, que nuestra energía vital quiere nuestro bien y que le gusta más cuando la incitamos a resolver el problema que tengamos en la parte visible y para ello incluso le podemos solicitar que nos ayude a poder resolver el problema de salud por medio de su conocimiento de nuestra anatomía, y dicho sea de paso, su conocimiento de anatomía, es muy superior al nuestro, ya que la energía vital sabe exactamente como reparar nuestro problema porque también es su problema.

Todo esto parece de ciencia ficción, y solo se comprende bien cuando te adentras en ese campo invisible mediante la comunicación e interacción por medio del reflejo muscular reactivo e inteligente.

Para concluir la respuesta a esta pregunta diré que lo más notable que he percibido, es que cuanto más practico esta técnica, he notado que mejor me comunico con el campo invisible de la persona que estoy tratando y mejor percibo que es lo que le está pasando y además puedo llegar a entender de una manera más fluida como se puede ayudar mejor a la persona mediante su energía vital, por lo tanto, debido a esta interacción que va estrechando lazos, incluso la podríamos llegar a llamar “Energía Vital Inteligente” (EVI).