PARA QUÉ SE USAN LOS IMANES

 

En primer lugar, diré que los imanes son el motor para que la persona receptora del tratamiento use esa vía energética y por lo tanto a de ser magnética, para que las órdenes del profesional se instalen en la energía vital del enfermo.

¿Por que ha de ser mediante magnetismo dicha orden?

La respuesta es muy compleja, y tiene que ver con la ciencia que durante muchos años se a estado investigando, y que la tenemos el planeta donde vivimos.

Si queremos que en una célula, se realice una orden dada por el profesional, no podemos simplemente decirle que lo haga, no, más bien, hemos de encontrar un medio que la empuje a hacerlo, un medio donde grabar en él, las coordenadas que nuestra energía usa y que desconocemos, para que se entiendan entre ambas energías, por lo tanto, la solución es, grabar en un imán adecuado y escogido sigilosamente, tal como lo haríamos con un pendrive y luego lo conectaríamos a un ordenador para que la programación que le hayamos grabado empezará a ejecutarse tan pronto como lo abramos.

Ese es el medio comúnmente usado para decirle a una energía vital que realice una orden programada, nuestra energía graba en el imán una orden que se trasmite a la energía vital del enfermo, y dicho sea de paso, cualquier energía vital, entenderá a la perfección nuestra orden aunque no hablemos el mismo idioma lingüístico.

Pero, no es necesario que usemos solo el magnetismo de un imán para conseguir trasmitir una orden para que se ejecute, no, con una simple hoja de un árbol, se puede conseguir lo mismo, aunque más lentamente.

Por eso, se a de ir con mucho cuidado a la hora de elegir los imanes que se usarán, ya que me he dado cuenta, que muchos profesionales piensan que no importa que a una persona la llene de imanes por todo el cuerpo, ya que, gracias a esa práctica muy comúnmente usada, hay demasiados enfermos que cuando reciben un tratamiento con mucha carga magnética incluso empeoran. Y eso les suele suceder a las personas tratadas con el “Par Magnético”. Para que se entienda mejor, si soplamos con mucha fuerza sobre la llama de una vela, es muy posible que la apaguemos, pero si soplamos muy fuerte sobre el fuego de una chimenea encendida, no solo no la apagaremos sino que la avivaremos, pues eso nos da a entender que si alguien está débil energéticamente por culpa de una enfermedad y le colocamos mucho magnetismo encima, es muy probable que por decirlo así, la acabemos de apagar como le pasaría a una vela, o sea, enfermará más, pero si le colocamos una potencia magnética baja y adecuada, no apagaremos la vela, sino que encenderemos de nuevo el fuego casi extinguido de una chimenea, y tal como haríamos con sus ascuas, soplaríamos fuerte para avivarlas.

Un detalle más sobre el asunto de saber elegir la tipología del magnetismo a usar es, que incluso nuestras propias manos sirven para trasmitir la programación a usar.

Ahora bien, el “Bio-magnetismo inteligente” es exactamente eso, ser inteligentes a la hora de hacer programaciones a la carta para el enfermo y que además se recupere prontamente gracias al fluido inteligente de energías.