¿QUÉ ES EXACTAMENTE LO QUE DAÑA A NUESTRA ENERGÍA VITAL?

Como he mencionado antes, nuestro entorno está plagado de influencias malignas que dañan a nuestra energía vital, es como si los cables que suministran corriente a una casa, y las inclemencias del entorno del cable le fuera dañando continuamente, por ejemplo, las intensas nevadas, lluvias, los rayos solares, deterioro del cableado por los años transcurridos, subidas y bajadas de la tensión del suministro eléctrico, etc, por lo tanto, cualquiera de estas influencias dañinas provocaría un problema en el suministro de corriente, y los electrodomésticos enchufados dejarían de funcionar, y por lo tanto, si nuestra casa es una casa inteligente tipo “domótica” al quedar sin suministro, seguiríamos teniendo una casa pero ya no la podríamos controlar como antes, simplemente ha quedado una casa sin control energético y por lo tanto, nos refugiaremos en ella pero ya no podremos cocinar en ella, ni enfriar alimentos, ni calentarnos, ni subir o bajar las persianas, o sea, una casa muy bien equipada para vivir cómodamente en ella pero ya no es eficiente, ahora está enferma y ya no es cómoda, hemos de arreglar las averías para que vuelva a ser una casa cómoda, y todo porque el suministro de energía a sufrido un percance.

 

Pues esa es nuestra casa, nuestro “cuerpo humano”, dentro del cuerpo es donde vivimos, y si nuestro entorno no nos causa daño o procuramos que no nos lo cause, seguiremos teniendo un cuerpo donde vivir hasta que ya no resista más reparaciones y por mucho que la queramos reparar ya no aguante más debido a la vejez y el deterior celular. Pero eso será a largo plazo si lo hemos ido manteniendo durante los años.

Por lo tanto, volviendo a lo que causa daño a nuestra “energía vital e inteligente”, diremos que son los elementos de nuestro entorno, los causantes de nuestras enfermedades, y también podemos afirmar que dichos elementos son para nuestro cuerpo físico “agresores energéticos” que poco a poco nos están quitando nuestra salud y por lo tanto enfermamos.

Los principales agresores energéticos que dañan nuestras células son:

  • Contaminantes atmosféricos como:
    • Radiaciones solares
    • Iones positivos
  • Contaminantes ambientales como:
    • Wifi
    • Cargas positivas
    • Radiofrecuencias
    • Energías mórbidas
    • Electromagnetismo
    • Acidez energética
    • Respiración energética
  • Contaminantes fósiles como:
    • El BPA de los plásticos
    • Los carburantes quemados y que flotan en el ambiente
    • Los metales pesados
  • Contaminantes patógenos como:
    • Virus
    • Bacterias malignas
    • Parásitos
    • Hongos
  • Tóxicos atrapados en nuestro cerebro u organismo como:
    • Emociones
    • Sentimientos
    • Trastornos
    • Alergias subclínicas
  • Contaminantes de nuestro día a día como:
    • Jabones
    • Químicos
    • Aguas no compatibles con nuestra energía vital
    • Alimentos no compatibles
    • Alimentos energéticamente agresivos
    • Lácteos
    • Prendas de vestir incompatibles
  • Cargas genéticas heredadas como:
    • La pre-disposición a padecer de:
      • Cáncer
      • Diabetes
      • Problemas mentales
      • Y otras enfermedades degenerativas
    • Artículos que conviven con nosotros en nuestro entorno como:
      • Relojes
      • Joyeros
      • Material de oficina
      • Sartenes
      • Utensilios de cocina
      • Ordenadores

Estos son los más comúnmente encontrados como agresores de nuestra energía vital, aunque de vez en cuando, son otros insospechados y raros que se transforman para nosotros en agresores, algunos hasta nos pueden causar daños muy frecuentes entre los seres humanos y que además, por ser frecuentes, a menudo culpamos a otros elementos erróneos, por lo que a causa de este error, estamos gastando un tiempo y energía preciosa y vital, para recuperarnos con tratamientos que resultan inútiles.